Fuentes para la Documentación del Opus Dei 1 (hasta 1928)

El link para descargar gratis está al final, debajo de los detalles del libro.


Fuentes para la Documentación del Opus Dei 1 (hasta 1928)

INTRODUCCIÓN Siendo como es una institución reciente, el Opus Dei, no obstante, está extendida en los cinco continentes y son numerosos los católicos que la componen. Su Fundador fue canonizado el 6 de octubre de 2002, justamente el año de su centenario, 27 años después de su fallecimiento. El influjo mundial de las iniciativas promovidas por dicha Institución de la Iglesia Católica provoca un interés creciente en los estudiosos de la historia. También, su novedad institucional, una estructura que se asemeja a la de una iglesia particular, fruto de las ricas conclusiones del último Concilio, aumenta el interés de su estudio. El estudio sereno y con rigor es el único modo de adentrarse en el correcto conocimiento de su historia.La historia del Opus Dei está indisolublemente ligada a la vida de su Fundador de quien ya se poseen abundantes semblanzas, biografías y estudios publicados por miembros de la Prelatura que le trataron y vivieron junto a él. También existen abundantes estudios de personas ajenas a la Institución que han investigado con seriedad y han dado luces nuevas o al menos ópticas distintas muy valiosas para hacer la historia. Actualmente poseemos también biografías de algunos miembros ya fallecidos, de los primeros tiempos, que encarnaron el espíritu del Fundador con la fidelidad que él deseaba para todos sus componentes. Además existe un detallado estudio sobre el tortuoso itinerario jurídico que tuvo que recorrer el Opus Dei hasta alcanzar la actual forma definitiva sancionada por la Iglesia. El sendero fue sinuoso precisamente por la novedad que traía consigo. Este estudio trae también algunas interesantes aproximaciones teológico-espirituales a su espíritu. Pensando en lo atractivo que puede ser al historiador de la Iglesia y dado que no se ha publicado, hasta ahora, una historia del Opus Dei por falta, quizá, de la perspectiva que da el tiempo, querríamos ofrecer, sin tomar ningún posicionamiento personal, algunos textos valiosos para hacer esa historia, merced al exhaustivo almacenamiento que poseemos en soporte informático de la documentación antes citada.Evidentemente será siempre una aportación muy mejorable en la medida en que sean más los documentos inéditos que vean la luz, lo cual compete al Prelado con el Consejo General en la forma y por las necesidades que concurran para ello. No obstante con los datos que se ofrecen puede el lector no sólo hacerse una idea rigurosa y fiel que perfile grosso modo  lo que es la historia del Opus Dei sino que aportará el mínimo indispensable para ir colocando las piezas necesarias y, llegado el momento, escribir la historia de la Prelatura personal de la Santa Cruz y Opus Dei basándose muchas  veces en los textos que ahora transcribimos.Para evitar la dispersión y seguir el hilo de la narración presentamos los textos adecuados según nuestro saber y entender pero dejamos a disposición del lector o del usuario la integridad de ellos acudiendo a la referencia de los pie de página, más adelante quizás con links o anexos al final. Aunque sea un trabajo fundamentalmente de selección de fuentes vamos siguiendo el hilo cronológico donde engarzar los textos y sus fuentes. Se ha intentado que sean los textos originales los que hablen por sí mismos pero no podemos despreciar el trabajo de investigación realizado ya por muchos interesados en este tema. Claro está que ya la misma selección realizada, el orden y la distribución elegidos suponen una interpretación de la que me hago responsable pero eso no quita objetividad ya que es el “común denominador” de estos investigadores que me han precedido y en los que fundamento estas páginas. De igual forma que asumo la responsabilidad de las traducciones que se han hecho de aquellos documentos no redactados originalmente en castellano.

Era al principio nuestro deseo comenzar este estudio con el acto solemne en el que la Iglesia sancionaba el 6 de octubre de 2002, infaliblemente de algún modo, el espíritu del Opus Dei con la canonización de su Fundador. Y a partir de ahí regresar al comienzo siguiendo la tortuosa senda que tuvo que transitar San Josemaría hasta alcanzar que el Opus Dei fuera erigida canónicamente como Prelatura Personal. Con ser buena la idea, en principio, se corría el peligro de tener que esperar a tener todo acabado para observar en plenitud y con perspectiva nuestro propósito. Para no tener que esperar al final y seguir un esquema más sencillo –y a la vez poder poner en la red cuanto antes nuestro trabajo e irlo actualizando y ensanchando– optamos por presentar los textos y contextos con un esquema básicamente cronológico. No obstante no desistimos en tener como hilo conductor, cuando llegue el momento, la novedad jurídica que supone esta Institución, hoy por hoy, singular. Esta es la razón de que aparezca bastante acentuada, en nuestra selección de textos, la historia jurídica del Opus Dei. No podía ser de otra manera a tenor de cómo se fueron sucediendo los acontecimientos hasta reposar en la legislación general de la Iglesia la novedad que supone este fenómeno pastoral de la historia eclesial.

No se trata de una antología de textos sobre San Josemaría Escrivá, cosa que ya existe según diversos esquemas, sino sobre el Opus Dei. Pero, a la vez, no se puede desligar la mayor parte de la historia de esta joven institución de la Iglesia con la persona de su Fundador. Esta íntima unión ha permanecido tras su muerte, de manera que tanto el mensaje como el espíritu que él encarnó han vivificado y vivifican también ahora al Opus Dei.

Lo que acabamos de decir justifica que se le dediquen unos primeros capítulos a la infancia y adolescencia de la vida de San Josemaría porque se trata, en realidad, de las vivencias del instrumento elegido por Dios para hacer el Opus Dei.

Como dicen en la introducción de su libro Requena y Sesé: “ El Opus Dei, desde el principio, se entendió a sí mismo como sujeto de una acción genuinamente espiritual: llevar a personas de toda condición por caminos de santidad y apostolado en la vida cotidiana. Es la historia de ese fenómeno espiritual y pastoral la que un estudio científico debe abordar, a pesar de las dificultades que indudablemente presenta.

“Por otra parte, si el espíritu del Opus Dei va precisamente dirigido a los cristianos corrientes y busca la santificación de las tareas más comunes en la vida de tantas mujeres y tantos hombres, sería también un error científico dejar de lado esa realidad nuclear, aunque por definición sea poco llamativa, para dedicarse a historiar sucesos puntuales, alejados de lo más característico del espíritu que hacen vida y del apostolado que realizan todas esas personas”[1].

Con ellos, también es nuestro deseo no pormenorizar en temas puntuales geográficos o temporales que oscurecerían nuestro propósito con reduccionismos impropios para quien desea hacer historia con rigor. Sin embargo, el dato concreto y particular que históricamente ilumina el sendero del Opus Dei sí nos interesa.

Bien es cierto que esta Institución nació pequeña pero con la perfección de lo divino y entre esas perfecciones está su universalidad. El 2 de octubre de 1928 vio la luz, en el alma de quien sería San Josemaría Escrivá, el Opus Dei como una realidad acabada aunque pequeña y que alcanzaría su madurez con los siglos pero ya como es ahora en la actualidad.

 

Pedro Beteta


[1] Cfr. F. Requena y J. Sesé; FUENTES PARA LA HISTORIA DEL OPUS DEI. Ed. Ariel. Barcelona, 2002;  Intr. 

 

1902-1928.doc

Vota si te ha resultado útil



Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *