Un Mar sin Orillas, Antonio ´Rodríguez Pedrazuela

El link para descargar gratis está al final, debajo de los detalles del libro.


 Un Mar sin Orillas, Antonio ´Rodríguez Pedrazuela

Una declaración de amor

 

Un día, por fin, me decidí:

-¿Me quieres?

Ella musitó azorada, bajando los ojos:

-Sí…

Y le entregué mi regalo: una barra de labios. Ella me ofreció tímidamente el suyo: una insignia del Partido Comunista con la hoz y el martillo resplandecientes. Corrí a enseñársela a mis padres, más contento que unas pascuas: ¡ya éramos novios! ¡Novios formales!

Qué ingenuidad la mía: no sabía que los enamorados son unos incomprendidos; porque mis padres, en vez de emocionarse y abrazarme; o de desheredarme y echarme de casa, como en las películas… ¡se echaron a reír!

Se echaron a reír y siguieron riéndose hasta que entendí dos cosas: primero, que un noviazgo formal a los diez años resulta ligeramente prematuro; segundo, que los enamorados no suelen regalarse insignias del Partido Comunista. ¿Por qué?, me preguntaba yo en aquel lejano 1937. ¡Si se veían hoces y martillos por todas partes!: en los cartelones de propaganda, en las marquesinas de los cafés, en las banderas de los manifestantes… Naturalmente, no tenía la más remota idea de su significado: como tantos niños españoles de mi tiempo, no entendía qué sucedía a mi alrededor.

Por ejemplo: no entendí por qué, a comienzos del verano de 1936, no nos fuimos a veranear a Santander, como de costumbre, sino que permanecimos en aquel Madrid tórrido y agitado, entre tumultos y requisas, iglesias incendiadas y gentes que desfilaban cantando por los bulevares:

¡Si los curas y frailes supieran

la paliza que les van a dar…!

Era una época de silencios incomprensibles. ¿Por qué? -inquiría yo, una y otra vez- ¿Por qué se insultan? ¿Por qué se amenazan? ¿Por qué…? No había respuesta. ¿Cómo explicar a un niño las razones oscuras del odio, y el absurdo de la violencia? Qué responder cuando pregunta: ¿Por qué se matan de ese modo, papá?

Antonio Rodríguez Pedrazuela – Una mar sin orillas.htm

Un Mar sin Orillas, Antonio ´Rodríguez Pedrazuela
Vota si te ha resultado útil


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *